|
Como todos los católicos, también los
carlistas estamos de duelo, un duelo lleno
de dolor, de esperanza y de alegría. Nuestro
Santo Padre Juan Pablo II ha vuelto a la
casa del Padre. Y desde allí le rogamos que
interceda ante Dios Nuestro Señor por
nosotros los carlistas, como lo hará con
seguridad por todos sus hijos. Gracias,
Padre, por el regalo de tu siervo Juan Pablo
II. Gracias, Santo Padre, por tu amor, por
tu entrega, por tu ejemplo. |