|
 |
La situación política de la mayoría de los
pueblos valencianos a principios del siglo
XX era de gran actividad y vitalidad. Los
casinos adscritos a diversas tendencias
políticas servían como centros culturales y
recreativos, pero también como núcleos de la
actividad política local. Los pueblos
valencianos, por pequeños que fueran, podían
reunir tres, cuatro o más tendencias
políticas: conservadores, liberales,
republicanos y carlistas. Los constantes y
duros enfrentamientos que entre ellos se
producían, eran muestra de esa inquietud
política.
Aldaya, pueblo entonces de unos dos mil
habitantes, también representaba un claro
ejemplo de ese activismo político.
Blasquistas republicanos y liberales
alfonsinos rivalizaban muy seriamente con
otro grupo muy importante: los carlistas.
Los carlistas de Aldaya, en los años
anteriores a la I Guerra Mundial, trabajaron
afanosamente por conseguir un Círculo propio
en el que poder desarrollar su actividad
política y socio-cultural. En este sentido,
destacó por su afán Juan Bautista Sanchís.
Por fin, un domingo de mediados de junio de
1907 veían finalizado su ansiado Círculo,
punto de partida para un mayor arraigo
carlista:
|
|
"Digna es la población de Aldaya de tener un
Círculo que responda a la importancia de la
misma y al gran número de tradicionalistas
que en ella hay, y el recientemente
edificado por nuestro amigo (D. Juan
Bautista Sanchís) cumple satisfactoriamente
las aspiraciones de los carlistas de dicha
población."
De la importancia de esta fecha para los
carlistas aldayenses da prueba la presencia
del diputado provincial, don Manuel Simó,
figura notable del carlismo valenciano en
esos años. El Círculo se situaba en la
actual plaza de la Constitución (¡qué
cosas!). Sus instalaciones eran
inmejorables, tal y como describía la prensa
de la época:
"Se compone de una espaciosa planta baja,
donde se instalará lo que podríamos llamar
la parte oficial del Círculo, donde se
celebrarán las juntas, veladas, etc., y la
escuela de niños y academia de música, y de
un piso principal, que es un hermoso salón,
que se destinará a café."
A partir de ahí, el círculo de Aldaya
cumplirá un importante papel dinamizador de
la vida política y cultural del pueblo. En
pocos años se formó una banda de música que
amenizará los actos carlistas, también
servirá como centro de difusión de los
ideales carlistas personificados, en aquel
momento, en Carlos VII y Jaime III.
Tras el ascenso de don Manuel Simó a la
Jefatura Regional del carlismo valenciano en
1909, éste adquiere un nuevo dinamismo,
incrementando notablemente su presencia
social y su actividad política. La creación
de las Juventudes Carlistas será una de las
mayores novedades organizativas. En
septiembre de 1910 la "Juventud de Aldaya
jura con entusiasmo defender la bandera de
la Tradición" en un acto de gran solemnidad,
y contando con la presencia de
correligionarios carlistas de Manises,
Torrent, Mislata y Alboraia. En los
discursos propios del acto se habló sobre
los problemas nacionales del momento: la
política anticlerical de Canalejas, la
crisis política tras la Semana Trágica, etc.
En el mismo acto se acordó el envío de dos
telegramas, uno dirigido al nuncio papal:
"Juventud y Jaimistas todos de Aldaya elevan
Smo. Padre homenaje y adhesión. Viven por
Cristo, morirán defensa su Iglesia.-
Presidente."
Y otro remitido al Presidente del Gobierno,
Canalejas:
"Juventud y Jaimistas todos de Aldaya
protestan contra disposiciones para
amordazar Iglesia. No dejaranla indefensa.-
Presidente."
Con un Círculo propio y una entusiasta
organización juvenil, no resulta extraño que
el carlismo aldayense fuera en aquellos años
uno de los más vigorosos del distrito
electoral de Torrent. Por ello, se acordó
que se celebrase en Aldaya un aplec de más
de un millar de carlistas procedentes de
Paterna, Monteolivete, Castellar, Pobla de
Vallbona, Manises, Benimámet, Alboraia,
Mislata y Valencia. El acto se celebró el 13
de julio de 1913 y debía consistir
principalmente en la bendición de la bandera
de la Juventud Jaimista.
Sin embargo, el acto se convirtió en un
serio problema de orden público: tras la
manifestación por las calles de la
población, la Misa y la bendición de la
bandera en la ermita de La Saleta, a las
16,45 estaba previsto realizar un mitin en
el Círculo Carlista, teniendo como principal
orador al entonces líder carlista
valenciano, Luis Lucia. Al no poder reunir a
todos los carlistas en el local del Círculo,
una parte de ellos quedó fuera, en la propia
plaza, siguiendo las palabras de los
oradores. Cuando los carlistas del exterior
dieron vivas a Jaime III, se produjo la
intervención de siete parejas de la Guardia
Civil a caballo, mandados por un teniente.
El resultado del enfrentamiento da idea de
la gravedad de lo ocurrido: un guardia civil
herido de bala, un caballo malherido por
bala, sombreros y banderas carlistas
agujereadas por disparos, detención de
varios carlistas (entre otros, el presidente
de la Juventud Jaimista de Aldaya, Germán
Iglesia), cacheo de los asistentes al acto,
apertura de expediente gubernativo, etc.
Durante más de una semana, lo ocurrido en
Aldaya ocupará la primera página tanto del
periódico tradicionalista "Diario de
Valencia", como de su oponente político, el
diario blasquista "El Pueblo" (que titulará
la noticia como la salvajada carlista)
De esta manera el carlismo de Aldaya vivió
con los hechos de 1913 el mayor protagonismo
periodístico de su historia, fruto de la
inmensa actividad y vitalidad de aquellos
carlistas comprometidos, que, sin duda, eran
vistos como un peligro por el poder
establecido.
Texto elaborado a partir del trabajo de D.
Vicente Comes Iglesia, publicado en junio de
1986. |